viernes, 23 de junio de 2017

Clerical error

por Rubén Peretó Rivas

La insistencia de un buen amigo y el servicio de un Miguel Strogoff normando, me decidieron a leerlo, y lo hice de una sentada, a pesar de sus trescientas páginas. Se trata del libro de Robert Blair Kaiser, Clerical error (New York, 2003), una obra apabullante y aplastante por las revelaciones que contiene y, en mi caso particular, por la confirmación definitiva de muchas sospechas e intuiciones.
Sobre el autor puede conseguirse información en Internet. Digamos brevemente que fue un americano que ingresó a la Compañía de Jesús a comienzo de los ’50, permaneció allí diez años, salió antes de ser ordenado, se casó y se convirtió en el periodista de la revista Time que cubrió las dos primeras sesiones del Concilio Vaticano II y que actuó como catalizador de todo el sector más furiosamente progresista de los obispos, periti y demás personajes que asistieron al Concilio. Propongo aquí una suerte de reseña o conclusiones personales sobre el libro:

1. Los primeros capítulos están dedicados a narrar bastante pormenorizadamente el decenio de su formación jesuita. Kaiser nunca renegó de ella y conservó durante toda su vida una buena relación con la Compañía, pero sus memorias permiten entender las grandes virtudes de esa formación y, también, sus grandes defectos. Entre las primeras, y más allá de que proveía de una formación clásica y científica de excelencia, imprimía en el alma de los jóvenes el telos, es decir, el fin de la vida del hombre que no es otro que la gloria de Dios y la salvación del alma. A pesar de todos los vaivenes de la vida del autor, y de todos lo que hemos pasado por una formación de ese estilo, el fin permanece marcado a fuego, y eso ya es mucho, porque vendrán las tormentas y crecerán los ríos, pero la luz en el fondo del túnel no se apaga.
Más también están los defectos, y el primer de ellos es la destrucción de la personalidad. El jesuita debe, o debía, ser un autómata (perinde ac cadaver, decía San Ignacio) que obedece ciegamente a sus superiores que se empeñarán en ordenarle aquello que contraríe más claramente su naturaleza, sus inclinaciones y su propia razón. El segundo es uno sobre el que se ha hablado en otras ocasiones en este blog, y que Kaiser lo dice exactamente igual: el ingreso en la vida religiosa conlleva que el joven sea freezado en su edad adolescente, y permanece en ese estado a lo largo de toda su vida, si no es que la vida misma lo baje de un sopapo. No hay maduración de la persona y nunca llegan a la vida adulta. 
A raíz de esto, se me ocurren dos breves corolarios: la Compañía de Jesús fue considerada en gran medida durante algunos siglos como el analogado principal de la formación religiosa y sacerdotal. De hecho, los seminarios del clero diocesano están (o estaban) calcados de la formación jesuita, pero no eran jesuitas. Por lo que allí se acentuaban más los defectos y apenas si aparecían las virtudes. Y, por otro lado, leyendo el libro de Kaiser se cae en la cuenta que nosotros tuvimos la gracia de un Castellani, pero la realidad es que Castellani podría haber aparecido en cualquier país con presencia jesuita. Los motivos que el Cura criticó y que le valieron la expulsión de la Compañía, son los mismos -exactamente los mismos-, que señala el autor en su libro.
2. Durante la primera y segunda sesión del Vaticano II, Kaiser y su mujer alquilaron un enorme piso en un barrio residencial de Roma donde recibían casi todos los días a seis u ocho padres conciliares, diplomáticos, periodistas, etc., de la facción más progresista, y los domingos por la noche daban una recepción a la que asistían ochenta personas de la misma línea [uno de ellos era el entonces Mons. Jorge Mejía, de argentina y triste memoria]. En esas reuniones se cocieron muchos de los guisos conciliares que aún estamos masticando trabajosamente. Era el momento de los comentarios, gossips, cordatas, y demás alianzas y estrategias que luego se llevaban al aula conciliar. 
Era también la ocasión en la que se armaban las operaciones de prensa para influir en los obispos. Kaiser fue quizás el periodista más importante y más involucrado en este campo, publicando un artículo semanal en la revista Time que poseía en ese momento una influencia global. Eran ellos los que de alguna manera marcaban línea, fijaban agenda y presionaban. Se entiende de este modo uno de los párrafos del incomprensible discurso que dio el Papa Benedicto XVI poco antes de retirarse, donde habla justamente del “Concilio de los Padres” y del “Concilio de los periodistas”. La cuestión es que al Concilio de los periodistas lo alimentaron los Padres.
3. Otro aspecto que aparece en el libro es que el Papa Juan XXIII no era tan ingenuo como parece, y que sabía muy bien lo que quería. Más de una vez se ha dicho en este blog que convocar el Concilio fue un error debido a la ingenuidad del Papa Roncalli. Ahora no estoy tan de acuerdo. Lo que sí aparece claro es que la estructura de la Curia Romana, concretamente del Santo Oficio con el cardenal Ottaviani y Mons. Parente, no estaba preparada para enfrentarse a la marejada que se les vino encima. Si bien Kaiser intenta dibujar en su libro -como dibujaba en sus notas en Times- una imagen ridícula del pobre Ottaviani, la impresión final que le queda al lector es de una profunda pena por el sufrimiento de ese hombre que hizo lo que pudo para salvar a la Iglesia de la catástrofe. Pero hay que decir también que aparece la enorme torpeza y falta de astucia política del ala conservadora. Y pongo dos ejemplos: Kaiser escribió un libro sobre la primera sesión que apareció poco después que ésta finalizara. Por supuesto, muy progre y muy descalificador de los conservadores, que se vendió como pan caliente en todo el mundo anglosajón. Cuando llegó a Roma, el Santo Oficio no tuvo mejor idea que enviar emisarios a todas las librerías de la ciudad a pedirles que no vendieran el libro, lo cual hicieron e hicieron saber que lo hacían. El efecto inmediato fue que el libro se leyó hasta en las trattorias del Trastevere. 
Otro ejemplo: Kaiser consiguió finalmente una entrevista con el cardenal Ottaviani que sabía perfectamente quién era el periodista y cuál era la opinión que tenía sobre él. Pues bien, una de las declaraciones que le hace es la siguiente: “A pesar de que yo soy un Padre conciliar como los demás, yo estoy de alguna manera por encima del Concilio puesto que represento al Papa”. Bien contextualizado, Ottaviani tenía razón: él actuaba en nombre del Papa como guardián de la doctrina católica y, en ese sentido, estaba por encima, en tanto “vigilante” de las declaraciones conciliares. Pero eso no se lo podía decir a Kaiser quien comenta en su libro: “I could hardly wait to tell my Council liberals that Ottaviani, their nemesis, considered himself above the entire Council” (p. 212).
4. El libro deja ver con claridad el deletereo papel que jugó la Compañía de Jesús en el Concilio. Buena parte de las jugadas más progresistas y dañinas para la fe fueron causadas por jesuitas y guisadas y sazonadas en las cocinas de la Gregoriana o del Biblicum, desde donde se tejía la red de influencias que la Compañía ejercía sobre todos los prelados del mundo. Creo que si Dante escribiese de nuevo la Divina Comedia pondría al Papa Pío VII en lo más profundo del infierno.
5. Finalmente, cuando se conocen con más detalle los entretelones y las pretensiones de los Padres Conciliares progresistas que terminaron modelando el Vaticano II según su medida, adquiere mayor valor la figura de Juan Pablo II que, tal como le achacan sus detractores, efectivamente impidió la aplicación de las medidas más dañinas y extremas del Concilio. Muchos creemos que podría haber hecho mucho más, y que en materia litúrgica no hizo nada, e hizo lo contrario de lo que yo hubiese querido. Pero lo cierto es que, si se aplicaba lo que los fautores conciliares habían tramado, hoy estaríamos en un escenario irreconocible, y mucho peor de lo que estamos.

Sin embargo, aparece claro que el propósito del autor al escribir su libro es el tema al que le dedica más de la mitad del mismo: desenmascarar a Malachi Martin. 
Leí Vaticano cuando tenía veinte años, y quedé fascinado. Rápidamente conseguí The Jesuits, pero apenas si pude pasar el primer capítulo. Después intenté con Hostage of the Devil: llegué a la mitad. Compré Windswept House cuando apenas apareció y cuando apenas comenzaba a existir Amazon. Leí tres capítulos y me aburrió. Lo intenté nuevamente cuando apareció su traducción al español (El último Papa): apenas si llegué al segundo. Había algo que no me convencía. Pues bien, Kaiser viene a develar el misterio de este personaje perverso, mentiroso y lujurioso que fue Malachi Martin. 
No es cuestión de abundar en detalles. Baste decir que este jesuita irlandés le birló la mujer a Kaiser, destruyó su matrimonio, lo hizo pasar por loco -y convenció a todos sus amigos en este sentido-, a fin de poder quedarse con su mujer a la que después abandonó. Y esto mismo hizo Martin con otras tres mujeres, según testimonia su hermano, también sacerdote. Poseedor de una inteligencia brillante, sembró información falsa entre los periodistas de Concilio a fin de favorecer las posiciones más progresistas y, según Kaiser, fue generosamente pagado por el American Jews Comitee a fin de hacer lobby con el objeto de que el Vaticano II emitiera un documento sobre los judíos, cosa que finalmente sucedió. 
Por supuesto, la Compañía lo protegió hasta último momento, a fin de “salvar su sacerdocio” (eso era lo que argüían), hasta que las irrefutables pruebas que logró conseguir Kaiser sobre sus comportamientos inmorales, obligaron a que fuera expulsado o, como eufemísticamente dijeron, “dispensado de sus votos de pobreza y obediencia pero no de castidad”... por lo que pasó sus últimos años -que fueron más de dos décadas-, viviendo en Manhattan protegido por la ex-mujer de un millonario griego, y escribiendo libros que lo convirtieron en una suerte de profeta y objeto de culto de los católicos conservadores. Un farsa. 

Aclaración del administrador del blog:
1. Este artículo es la reseña de un libro. Es decir, la exposición de lo que el libro dice y el juicio que le merece a quien reseña. Por tanto, no se están publicando filtraciones o datos tomados de archivos secretos. Toda la información que aquí aparece es pública desde hace quince años, y puede encontrarse en las librerías, en Internet y hasta en un documental de Netflix.
2. Los hechos que comprometen a Malachi Martin no surge de un solo testimonio. En todo caso, de un solo libro en el que se citan decenas de testimonios, con nombre, apellido y circunstancias, de personas que están o estaban vivas en el momento de la publicación del libro.
3. Kaiser no admite que padecía de paranoia esquizoide. Ese es lo que dijo de él Malachi Martin. Y, como prueba, cita el testimonio de los dos médicos que lo trataron mientras él estaba convencido que de su enfermedad, la clínica donde fue tratado y el médico al que consultó luego, y todos los diagnósticos fueron coincidentes: Kaiser no estaba enfermo. Por tanto, el argumento que arguye Kennedy en su artículo es engañoso.


74 comentarios:

Anónimo dijo...

"Siempre viene bien, más que nunca desde el 13 de marzo de 2013, los libros de Malachi Martin. Recomiendo Vaticano, que les dará una versión -3/4 verídica; ¼ ficción-, de la historia de la Iglesia entre el fin de la guerra y el pontificado de Pablo VI, y Windswept House, traducido como El último Papa, una suerte de profecía sobre los últimos tiempos y los últimos papas. Lo interesante es que el autor, sacerdote jesuita americano, fue secretario del cardenal Bea y vivió en Roma durante los borrascosos años del Concilio. Además, durante mucho tiempo ejerció el ministerio de exorcista en los Estados Unidos. Aquí pueden leer una de las últimas entrevistas que concedió."
Esto lo escribiste hace un año más o menos...

Wanderer dijo...

Exactamente. Hace un año más o menos no había leído el libro de Kaiser.

Anónimo dijo...

GASTÓN: ¿No hay muchas analogías entre M. Martin y otro hábil falsario que se llamó Leo Taxil y que consiguió en buena medida dejar en ridículo a los autores antimasónicos y al mismo León XIII?.

Martin Ellingham dijo...

Muy interesante.
Nunca le presté mucha atención a M. Martin. Sin embargo, siempre me llamó la atención que haya sido un poco profeta/gurú.
Saludos.

Anónimo dijo...

Ojalá pudiera en otra entrada ahondar un poco sobre Juan XXIII, don Wanderer. Siempre creí en su profunda ingenuidad. Era el único modo de hacer comprensible el que en otras cosas fuera de una inclinación bastante tradicional, especialmente en lo litúrgico (aparentemente no le agradaba nada la reforma piana de la Semana Santa).

Jorge Rodriguez dijo...

Siempre sospeché de M. Martin. Por ese cuento de decir que sabía el tercer secreto de Fátima pero que no lo decía porque juró no hacerlo. Mucho hacerse el misterioso para vender libros y vivir del cuento.

Anónimo dijo...

De Wikipedia "Martin was criticized most notably in the book Clerical Error: A True Story by Robert Blair Kaiser, Time Magazine's former Vatican correspondent. Kaiser, a former Jesuit, accused Martin of having carried on an extramarital affair with his wife during 1964 in Rome,[2] and claimed that Martin fled to the United States as a renegade from the priesthood.[34] A friend of Martin's, William H. Kennedy, published an article in The Seattle Catholic disputing Kaiser's allegation and other claims made about Martin after his death.[35] Kennedy points out that Kaiser admits in his book that he was diagnosed as having paranoid schizophrenia,[36] and cites passages from Kaiser's book which he believes show that Kaiser was writing from a distorted and delusional perspective due to his mental illness"

Anónimo normando dijo...

Además de las chicas del sacerdote a salvar, Kaiser dice que había también un chico, me parece recordar. Amplio espectro... Mejor olvidar.

Anónimo dijo...

Pues independientemente de la vida privada de Martin (No se sabe si es verdad todo lo que dicen) he leido 4 libros suyos y no me parecen desechables por el contrario aporta muchísimos datos verídicos que pueden ser checados con la realidad, obviamente la actual compañía de Jesús se le fué encima cuando escribió Jesuitas, donde lo desenmascara.... por otro lado nadie hasta donde yo sé pudo confrontarlo en debate mientras vivió.

Saludos

Anónimo dijo...

En el Último Papa, Malachi Martin denuncia la existencia de un grupo para presionar la renuncia de Juan Pablo II. Hace unos meses, el Cardenal Daniels (como se escriba), reconoció haber pertenecido a una mafia para lograr la renuncia de JPII. Curiosamente, ahora resulta q Malachi Martin es el malo. Sospecho q hay mentiras contra alguien q actualmente no se puede defender.

Alfonso Jesús Vivar

Anónimo dijo...

Lo raro del caso es que un mes después de su muerte anunciaron que iban a dar a conocer el tercer secreto de Fátima.

Alfonso Jesús Vivar

Wanderer dijo...

La cuestión es no es si la información la aporta un progre o un tradi. La cuestión es si la información es verdadera o no lo es.
Kaiser fue un mal bicho, pero eso no significa que Malachi Martin haya sido uno bueno.
Malachi Martin fue exonerado de sus votos, o expulsado de la Compañía, en 1965. Escribió su libro sobre los Jesuitas en 1987, veinte años más tarde. No se sostiene, entonces, como dicen algunos, que lo expulsaron porque escribió el libro.
Kaiser relata que las pruebas de definitivas de los amoríos entre su mujer y Martin fueron dos cartas, cuyas copias envió a varios miembros de la Compañía. ¿Puede ser una mentira? Lo cierto es que poco después Martin desaparece de escena. Además, Kaiser aporta continuamente muchos nombres de personas que estuvieron al tanto de la situación y que cuando apareció el libro (2003) podrían haber negado lo dicho y confirmado la paranoia del autor. Sin embargo, nadie lo hizo. Por lo que la afirmación de Kennedy no es más una repetición de lo que se decía de Kaiser a instancias de Malachi Martin. En ese momento, hubiese resultado bastante fácil desdecirlo con un par de testigos que aparecieran en el libro. Y eso no ocurrió.
Es verdad lo que dice un comentador: muchos de los datos que aporta Martin en sus libros -que están muy bien escritos-, son verídicos; pero muchos otros no. Esa es el peligro. Hasta dónde sí, y hasta dónde no. Como dice el Sr. Vivar, el testimonio del cardenal Daneels confirma la existencia de una cordata para forzar la renuncia de Juan Pablo II, ¿pero ese dato inmuniza del error todo lo que afirma Martin o lo exonera de todos los cargos que le hace Kaiser?
Finalmente, un mes después de la muerte de Malachi Martin un terremoto en Turquía mató a 17000 y en el aeroparque de Buenos Aires se estrelló el avión de Lapa. Muy raro, ¿no?

Anónimo dijo...

Hace bastante tiempo leí 'Hostage to the Devil' de Martin. Me dejó dos impresiones: 1) el autor era una persona con un dominio exquisito de la lengua inglesa, y con una gran capacidad para la narrativa, 2) los episodios eran todos inventados (o enormemente editados).

Anónimo dijo...

Hay hasta un documental sobre Malachi Martin en Netflix, huele muy raro todo.

Babi

interpretatio dijo...

Por fin alguien desenmascara a Martin. Extraordinario, ya era hora.

Anónimo dijo...

El libro de Malachi Martin Los jesuitas contiene muchos errores de facto o mentiras. Me las señaló un jesuita honesto que conocía por directamente esos hechos. Ya no me acuerdo cuáles eran, pero eran importantes. Tenían que ver con el padre Arrupe y Pablo VI.
G.M.B.

Anónimo dijo...

Algo que me impacto del ultimo libro de M.M. fue descubrir personajes del libro en la vida real. Escribia para gente del palo. Es mas... Tuve la sensación de que la casa azotada por los vientos era una carta/suplica velada dedicada a JPII. Vale la pena leerlohasta el final. Se percibe un profundo amor catolico del escritor al papado y personalmente a JPII, aunque de a ratos sea una queja amarga.
No se apresure en condenarlo. Y menos que menos apoyandose en esa lacra de Kaiser.

Anónimo dijo...

No entiendo lo raro de sus ejemplos. Si es irónico, no me entendió (xq yo no me expliqué bien). Lo que quiero decir es q probablemente haya leido el tercer secreto. Era el único q podia desenmascarar q lo q se reveló no era cierto o era incompleto. Se murio Malachi Martin, dan a conocer el 3er secreto. Ahi está el dato.

Y sobre lo de Kaiser, insisto en q no me gusta q escriba todo dps de muerto el padre. Lo hubiera enfrentado antes.

Y sobre lo de que nadie salió a desdecirlo, habría q tener en cuenta en factor miedo (1.malachi martin denuncia el poder q tenian en eeuu toda una red de sacerdotes (en el último papa), y 2. Por lo q se dice, no son claros los motivos de la muerte de Malachi Martin.)

Alfonso Jesús Vivar

Anónimo dijo...

Estimado Wander: Como todas estas cosas en la vida, hay que ver si las pruebas que uno pueda colectar confirman o desestiman la acusación de Káiser. Hay una distancia grande desde ser demasiado novelero o imaginativo (como algunos acusan a Martin) a convertirse en un adúltero serial. Yo que Ud. no me apresuraría y dejaría correr el agua todavía un poco más, a ver qué más hay detrás de todo esto. Por otro lado, veo que finalmente ha firmdo un artículo con su nombre. En esto no lo imitaré, pero lo admiraré. Suyo: AdeS

Jack Tollers dijo...

He leído atentamente el libro de Kaiser y (como coinciden conmigo los cuatro amigos míos que también lo hicieron) no es sino una autobiografía y lo que cuenta es todo sustancialmente cierto. Hay cosas que no se pueden inventar, o que si se inventan se nota inmediatamente. El libro todo tiene una especie de consistencia que convence al más escéptico.

Pero, claro, salvando las distancias y los géneros literarios, de las novelas de M.M. se podría decir lo mismo.

Yo no soy "Malachimartinista" y menos que menos "Kaiseriano", pero los dos me tienen perfectamente convencidos de que han dicho, repito, sustancialmente, la verdad.

Y eso siempre es interesante.

Wanderer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Off-topic,
esta es una entrevista -en un canal judío- al autor del reciente libro "The strange death of Europe". El autor es un intelectual inglés ateo y gay. Pero inteligente y, aparentemente, honesto. En un momento de la entrevista hace una reflexión realmente brillante: los musulmanes están en posesión del Absoluto, y los relativistas europeos -por definición- no. Y Murray concluye que es muy difícil que Europa sobreviva a semejante confrontación.
Douglas Murray

Hombre Gris dijo...

Me pasan dos cosas con Malachi Martín: creo que es un buen escritor con una pluma fantástica, pero después escucho sus entrevistas radiales con Art Bell por ejemplo y me parece un viejito cuentista muy típicamente irlandés que si no miente, decora tanto el relato que se pierde la noción entre lo principal y lo accesorio, entre lo fidedigno y la licencia poética. Lo que se dice un andalúz de la turba o simplemente un irlandés versero.

El documental Hostage to the devil que está en Netflix, arranca con el testimonio de Kaiser. Habla también un cura yanqui que se pregunta con razón por qué lo liberaron de dos votos solamente y no de los tres, lo que sería más lógico. Deja bastante que desear la parte en la que hablan los admiradores de Malachi Martin, un ex policía metido a demonólogo bastante pedestre y un ex agente de la CIA que levanta suspicacias sobre la inteligencia norteamericana. Berretas hay en todos lados, y no solamente en el barrio de Flores.

Ojalá M. Martin esté en el cielo y lleguemos nosotros también.

P.D: Wanderer, qué opina de lo que está pasando con los Heraldos del Evangelio?

Anónimo dijo...

Coincido con Tollers. No he leído los libros de Kaiser pero sí todos los de M.Martin. Queda la impresión nítida de que ha dicho la verdad. Y por otra parte me sorprende que estas acusaciones contra el padre Martin salgan a la luz después de su muerte y me parece, también después del fallecimiento de sus supuestas amantes, la sra. Kaiser que se murió en los noventa según he leído en alguna parte y la periodista Wanda Jablonski, fallecida también por esa época y con la que dicen que tuvo un romance en los años 50. Todo muy raro. Alina K.

Guillermo dijo...

Sinceramente dudo que todo lo escrito por Malachi Martin sea falso. Lo de la entronización del principe de este mundo suena bastante verdadero, sumado a que muchos personajes conocidos lo han reconocido , hasta el nombre de la capilla madre en Carolina del Norte se sabe. No se quien es Kaiser puntualmente, pero aun de ser cierto parece mas una venganza personal y un resentimiento que una opinión objetiva sobre Martin. No olvidemos que Castellani tambien fue expulsado de la Cía de Jesús.

Denisovic dijo...

Es evidente que M.M. no solo era conocedor y depositario de muchos secretos, sino que además, esos numerosos secretos de los que era conocedor y depositario, acabaron convirtiéndose en un problema para no pocos. Nunca se aclaró su muerte. ¿A quien o a quienes les benefició su extraña desaparición?

Anónimo dijo...

Off-topic:
Ettore Gotti Tedeschi lo destroza al Papa Francisco,
"Today, it could be said that you should have subjective and unresolved doubts to demonstrate that you have an “authentic faith.” You must not try to resolve them or seek answers to questions on points of ambiguous interpretation because that would be insolent and arrogant. Doubts are necessary because it seems that we don’t want to affirm a single, absolute and objective truth. A pluralist and dialectical truth has taken its place because this latter truth, a truth based on the conclusions of a “self-taught” individual conscience, has replaced doctrine as the judge of actions (praxis). "
Gotti Tedeschi

Anónimo dijo...

A Castellani también lo expulsaron del estado clerical reteniéndole el voto de celibato; por lo menos así lo cuenta él. Alina K.

Anónimo dijo...

Aquí
http://statveritasblog.blogspot.com.ar/2011/03/entrevista-malachi-martin.html
hay una entrevista que le hicieron a MM Patricio y Ann Randle en 1997 en Nueva York para la revista Gladius. Alina K.

Adriano VII dijo...

Como escritor, Malachi Martin me fascina. Me gustó mucho más El último Papa que Vaticano, pero Cónclave es una obra maestra que debería ser de obligada lectura. No he conseguido Jesuítas, por lo que no puedo opinar.
Mil gracias al blog y los comentarios en general, esté o no de acuerdo. Soy español, como comprenderán, vivo en un erial intelectual y espiritual y estas lecturas reconfortan.

Alberto dijo...

Don Wande, es su blog y sus opiniones...se agradecen los nuevos datos, se nota que M.M no es santo de su devoción...está en su derecho....pero... si no ha leído un libro completo de Malachi Martin cómo puede juzgarlo a la luz de lo que otro dice de su vida personal? Digo, quizás fueron ciertas las cosas que ocurrieron en el plano sentimental....pero déjeme decirle que eso no quita que muchas cosas que Martín escribió en sus novelas no dejen de tener veracidad...."el último papa" retrata con precisión casi Quirúrgica la podredumbre clerical del vaticano y la renuncia que sospecha el autor ocurriría con el papa eslavo ocurrió...un pontificado después...quizás el señor Martin habra tenido sus bemoles (quién soy yo para juzgar diría el inquilino de Sta Marta) pero sus libros aportan datos interesantes para entender cómo estamos actualmente....que también hay que saber matizar.....ya no está en este mundo para defenderse y káiser saca su libro después de que Martín muere....vaya honestidad periodística y astucia jesuita la de káiser

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Wanderer dijo...

Aclaración del administrador del blog:
1. Este artículo es la reseña de un libro. Es decir, la exposición de lo que el libro dice y el juicio que le merece a quien reseña. Por tanto, no se están publicando filtraciones o datos tomados de archivos secretos. Toda la información que aquí aparece es pública desde hace quince años, y puede encontrarse en las librerías, en Internet y hasta en un documental de Netflix.
2. Los hechos que comprometen a Malachi Martin no surge de un solo testimonio. En todo caso, de un solo libro en el que se citan decenas de testimonios, con nombre, apellido y circunstancias, de personas que están o estaban vivas en el momento de la publicación del libro.
3. Kaiser no admite que padecía de paranoia esquizoide. Ese es lo que dijo de él Malachi Martin. Y, como prueba, cita el testimonio de los dos médicos que lo trataron mientras él estaba convencido que de su enfermedad, la clínica donde fue tratado y el médico al que consultó luego, y todos los diagnósticos fueron coincidentes: Kaiser no estaba enfermo. Por tanto, el argumento que arguye Kennedy en su artículo es engañoso.

Wanderer dijo...

Pepe, no publico su comentario porque usted maneja información falsa que no hace más que embarrar el tema. Por ejemplo, Kaiser no fue un "cura casado". Jamás fue ordenado. Ni siquiera llegó a cursar la teología.
Lea el libro de Kaiser, y después refutelo.

Anónimo dijo...

papa francisco
Pregunta hecha por dairo moreno el día 6/18/2017:

hola frank,en un canal televisivo católico colombiano,llamado teleamiga,emiten un programa llamado UN CAFÉ CON GALAT,en ese programa intervienen ciertos estudiosos bíblicos,los cuales aseguran que el sumo pontífice francisco a caido en herejías al decir que personas que viven en adulterio pueden recibir la eucaristía,dice que toda la humanidad será salva,estos eruditos afirman que los masones pusieron en la silla de pedro a jorge mario bergoglio,y este papa podría ser él mismo un masón.por favor me puedes aclarar esto?

Respuesta por Frank Morera el día 6/18/2017:
Hola Dairo. No te aconsejo ver este tipo de programas, todo es ciencia ficcion religiosa. El Papa posee la promesa de Jesus de que "sobre el se levanta SU Iglesia", tiene el poder de atar y desatar y tiene la promesa de que las puertas del infierno no prevaleceran contra la Iglesia fundada sobre Pedro. Si eso que dicen es cierto el Senor se equivoco, cosa imposible...todo lo demas es deseos de hacer daño al Pueblo de Dios. Entra a www.apologeticasiloe.net y lee el Tema "Sobre esta Roca". Bendiciones+

Âνδρέας dijo...

Básicamente, este publicación encuentra su mayor utilidad en la prevención contra cierta canonización de Malachi Martin, vinculada al título de "profeta" que se la ha dado (y que él mismo parece haber reclamado).
No se dice que todo lo que Malachi Martin escribió sea una farsa, más bien, según Tollers, es esencialmente cierto, lo mismo que la obra de Kaiser.
El punto es que esta información ayuda a discernir dónde puede haber hipérbole o mentira, algo muy útil por cierto.
De nada sirven las peregrinas teorías sobre el secreto de Fátima o la conveniencia de la muerte de Martin, etc. De nada sirven, a menos que se aporten datos fidedignos que justifiquen la postulación de las mismas.

Para resumirlo:
Cuando lea a Malachi Martin, preste atención a lo escrito, pero sepa que el escritor llevó una vida moralmente reprochable. No caiga en el ad hominem, ni por exceso ni por defecto.

Anónimo dijo...

La lacra de Kaiser habla mal de MM... Y por eso usted lo condena... que quiere que le diga: me parece un poco ligera esa condena.

Anónimo dijo...

Don Wanderer,
Me ha despertado interés su escrito, que es, como siempre, muy bueno.
Sobre Malachi Martin había escuchado, en marzo, algunas cosas que usted comenta en boca de Michael Jones en una reunión privada (by the way, me pasó lo mismo que a usted: encontré aburridos los primeros capítulos del libro de MM; ahora, después de su post, intentaré superar el tedio).
Ahora le pongo un pedido, a riesgo de resultar molesto. Usted escribió: “el Papa Juan XXIII no era tan ingenuo como parece, y que sabía muy bien lo que quería. Más de una vez se ha dicho en este blog que convocar el Concilio fue un error debido a la ingenuidad del Papa Roncalli. Ahora no estoy tan de acuerdo.”
Como nunca creí en la ingenuidad de ése que dudo que sea santo (digo, como para “ofrecerlo" de ejemplo de vida), mi solicitud es si usted puede aclarar por qué ahora no está “tan de acuerdo”.
Si puede. Comprendo que a veces hay cosas que no se pueden publicar.
Muchas gracias
Atentamente
El Aprendiz II

Anónimo dijo...

Buenas Wanderer,
he leído el Ultimo Papa, y la verdad que me ha resultado muy interesante, si bien es una novela seguro que contiene muchas verdades.
Pero a lo que quiero ir es a lo siguiente: como se calumnia a una persona después de fallecida. Como ejemplo voy a citar un caso del que conozco muy bien por ser allegado a la familia de Hugo Wast (Gustavo Martínez Zubiría). Periodistas, políticos y otras entidades no dejan de atacarlo despúes de 55 años de su fallecimiento (1962). Se lo ha quitado de la lista de Presidentes de la Biblioteca Nacional durante 25 años (1931-1955) e incluso se lo ha tildado de homosexual, siempre atacado por progres y zurdos ateos. Con esto que le quiero decir, que con MMartin puede suceder lo mismo que con Hugo Wast.

PD Wanderer, viendo que usted es de Mendoza, en enero de 2018 hágase un viajecito a Chile y mándele unos saludos a Pancho de los muchachos del blog, saludos

Luis Alvarez Primo dijo...

El gran historiador y publicista católico Dr E. Michael Jones , quien recientemente estuvo en la Argentina dando conferencias en Bella Vista, Bs. As y La Plata confirmó buena parte de los datos que Ud reseña relativos a Malachi Martin, tomados en su caso de primera mano. Fue el sacerdote M. Martin en su condición de periti del Cardenal Bea, un doble agente al servicio del lobby judío de la B'nai B'rith y el American Jewish Committe para subvertir la doctrina tradicional de la Iglesia sobre la Cuestión judía durante el CVII. Es importante decir también es que R. B. Kaiser fue un agente de la CIA y corresponsal de la revista Time en Roma que trabajó para llevar adelante la guerra doctrinal diseñada y ejecutada por el dueño del Imperio mediático Time/Life, el masón Henry R. Luce, el teólogo John courtney Murray,SJ y el agente de la CIA,C.D Jackson, para cooptar a la Jerarquía de la Iglesia, cambiar y adaptar la doctrina católica a la modernidad, poniéndola al servicio del Imperio estadounidense y de la herejía "americanista" (denunciada por León XIII). Operación de largo aliento que dura hasta el día de hoy que se denominó "The American Proposition". La misma fue lanzada el 29 de noviembre de 1953 en Roma ante 3.000 personas ( incluido Alcide De Gasperi) en la Universidad Pro Deo, fundada con dineros de la CIA por otro agente de la CIA, el dominico belga, Felix Morlión, con el apoyo del cardenal Montini. Todo esto está impecablemente documentado en la gran obra de investigación de David Wemhoff publicada en 2015 por Fidelity Press y en The Jewish Revolutionary Spirit and its Impact on World History de E. Michael JObnes
Este es un asunto absolutamente decisivo para entender lo que ha sucedido a la Iglesia Católica...desde la segund mitad del siglo XX , subvertida y cooptada por los intereses judíos con el ariete de Nostra Aetate ymás recientemente, la declaración Dones conforme la cual los judíos se salvan rechazando a Cristo. El doctor Jones, católico que rechaza cualquier mote de antisemitismo, insistió en un tema fundamental que la jerarquía católica a partir del CVII se niega a entender en la guerra cultural en curso: con los judíos se puede tener buenas relaciones o se puede tener unidad en la Iglesia. Pero no ambas cosas al mismo tiempo. La Iglesia a partir del CVII eligió lo primero. Y perdió la unidad. Y sin unidad ha venido perdiendo todas y cada una de la batallas de la Guerra Cultural.El derrotero del Cardenal Bergoglio como Arzobispo de Buenos aires hasta su desempeño actual como Papa Francisco es la expresión trágica y patente de los hechos apuntados.

Anónimo dijo...

SOBRE EL COMENTARIO DE 24 de junio de 2017, 21:39. DE FRANK MORERA A DARÍO.

Vivimos tiempos difíciles y no hay que confiar en nadie salvo en lo que nos dice la Sagrada Escritura:

-- San Juan nos dice: « Todo el que se propasa y no se mantiene en la doctrina de Cristo, no posee a Dios» (2 Jn 9-11).
-- San Pedro: « Lo mismo que hubo en el pueblo falsos profetas, también habrá entre vosotros falsos maestros que propondrán herejías de perdición y, negando al Dueño que los adquirió, atraerán sobre sí una rápida perdición. Muchos seguirán su libertinaje y por causa de ellos se difamará el camino de la verdad» (2 Ped 2,1-2).
-- San Pablo: « Si alguien o un incluso un ángel os anuncia un evangelio diferente del que recibisteis, ¡sea anatema!» (Gal 1,9).

Y además, Frank, en el caso de Jorge Mario Bergoglio, me temo que se cumple lo que explicó el cardenal Ratzinger en 1997 (después Benedicto XVI), entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sobre la elección de un Papa: «Yo no diría que el Espíritu Santo elige al Papa, pues no es que tome el control de la situación sino que actúa como un buen maestro, que deja mucho espacio, mucha libertad, sin abandonarnos», y recordó que, mirando a lo sucedido a lo largo de la historia de los 264 sucesores de Pedro, «hay muchos Papas que el Espíritu Santo probablemente no habría elegido». Por ejemplo, ha habido al menos dos papas herejes, Honorio I y Juan XXII, y también ha habido situaciones con dos y hasta tres Papas a la vez.

Pero en estos momentos tan difíciles en los que desde la máxima jerarquía de la Iglesia no se confirma a los fieles en la fe sino en el pecado, también San Pablo nos muestra el camino para afrontarlos: «Fortaleceos en el Señor y en la fuerza de su poder, para poder resistir a las acechanzas del Diablo. Tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día funesto, y después de haber vencido todo, manteneros firmes» (Ef. 6,10-13).

Ignacio M. dijo...

Wanderer, siempre fui un admirador de Malachi Martin a raíz de sus libros, aunque poco sabía de su vida. Me asombró la reseña que usted publicó y ayer vi el documental en Netflix (Hostage to the Devil). Definitivamente, Martin fue un timador. Quien vea el documental no podrá llegar a otra conclusión después de escuchar sus palabras -siempre diciendo lo que la audiencia quiere escuchar- e inclusos sus gestos. Pero lo más sorprendente es quiénes lo defienden: "demonologist" y "paranormalist", miembros de una asociación que recorre Estados Unidos buscando posesos para exorcizarlos... Y un expolicía, con los brazos tatuados, que afirma que ahora se dedica a buscar demonios que poseen personas; y un tipo que afirma que luego de una conferencia de MM en la asociación de paranormólogos, el ex-jesuita le dijo que él había sido la persona más importante de toda la concurrencia por la luz que irradiaba.
Un timador.

Wanderer dijo...

El Aprendiz II: Yo también quedé un poco descolocado con lo de Juan XXIII: siempre lo había considerado un poco ingenuo.
Acabo de comprar un par de libros editados en los '60 con testimonios directos de la cuestión. Cuando me lleguen y los lea, veré si escribo algo.

Anónimo dijo...

Me deja totalmente anodado el comentario de Luis Alvarez Primo 0:40 hs, cada veo me convenzo que se puede confiar en menos sacerdotes, estoy hablando de los que hacen declaraciones y de la jerarquía, no estoy generalizando.

Anónimo dijo...

Todavia circula por internet la fotografia de MM en la "ordenacion sacerdotal" del Dr. Rama Coomaraswamy,un señor de tendencias gnósticas en la linea de Guenon y Evola, y que creo que estaba casado cuando fue ordenado por la rama sedevacantista.

Anónimo dijo...

Por sus obras los conocerás. Leí El último papa y me parecio una obra interesantísima y anticipatoria, irreprochable desde el punto de vista doctrinal. Es difícil, si no imposible, asociar este trabajo con lo que cuentan. No leí el de Kaiser ni me dan ganas de hacerlo ya que segun dicen se dedica a denunciar a Martin. Tenemos a la vista las vidas de uno y de otro y quedan muchas dudas sobre la moral de Martin y su participación en el CV, pero Kaiser tampoco es trigo limpio, ni mucho menos. No entiendo la conclusión: ¿judíos vs. masones? ¿A Martin lo juzgamos por su prontuario y a Kaiser no? ¿Todo lo que dice Kaiser sobre Martin, a quien odiaba, es válido? ¿Y Martin, por la denuncia de Kaiser, entró en la lista de los condenados? ¿Las obras escritas caen también bajo este cono de sombra? Ustedes verán, pero yo me quedo con las obras, y esta controversia me decidió a leer los libros de Martin que me faltaban.

Seminarista dijo...

Con todos mis respetos, pero su actitud me parece fundamentalista.
Como un malo lo critica significa que es bueno.
Si nos quedamos con lo que Maciel escribió (como usted dice que hasta con Martín), aislado de la realidad... Hay que aplicar razón, con esos argumentos uno terminará aceptando a Harry Potter como verdadero.
La verdad es la verdad la diga quién la diga. Lo suyo es una falacia adjunto hominem (este hombre dice cosas que me gustan entonces todo lo que dice este hombre es verdad y el otro lo contrario).
Me da igual quién habla. Lo importante es la verdad de ello, que no se resuelve con una falacia ad hominem.

Eck dijo...

No he leido nada de ninguno de los dos pero, por los comentarios de los lectores, me parecen que el tal Kaiser y el tal Malachi son bastante concordes en sus testimonios y en sus ocultaciones y que disienten, mas bien, en la perspectiva.
Me parece más interesante la presunta ingenuidad de Juan XXIII. He leido su Diario de un alma y me ha recordado inmediatamente a Thomas Merton en su montaña de 7 círculos. Demasiado "perfectas", demasiado bonitas, demasiado "catolicas". Comparase con Historia de un Alma de Santa Teresita, obra en mi opinion que calca su, como decirlo, gusto espiritual de manera conciente. Si algo no puede ser un santo es ingenuo, será puro, casto, bondadoso o simple pero nunca ingenuo. Quien lucha contra si mismo, el pecado y el mundo para alcanzar a Dios no puede ser nunca un ingenuo. Por eso, si leo un libro espiritual que parezca ingenuo, lo cierro: hay gato encerrado y, seguramente, veneno encubierto. Una cosa es el espiritu de simplicidad y pureza de los Evangelios o de Santa Teresita y otra es la ingenuidad hipocrita. Digamoslo a las claras, la ingenuidad es una mascara hipocrita para engañar pareciendo bueno y muy diferente a la simplicidad e ignorancia de buena fe. Juan XXIII era ingenuo profesional. Si los lectores quieren una prueba que lo comparen con los papas Celestino V (simplicidad) o los papas Medicis (ignorancia religiosa)

Anónimo dijo...

Gracias, Wanderer.
Hace unos treinta años leí el libro "Las profecías del Papa Juan XXIII", de un italiano cuyo nombre no me acuerdo. Citaba fuentes de su pertenencia masónica, con tenidas que incluían visiones, trances místicos y cosas por el estilo. Circuló bastante en su momento. Me pareció un conjunto de disparates.
Pero años después leí un libro de Ricardo de la Cierva con información que explica con detalles y fuentes las relaciones con el comunismo y con el ala más progre del Vaticano (el libro se llama “Las puertas del infierno”).
Entonces cambié de opinión.
Lo que registré como lo más importante (en relación a Juan XXIII) es la descripción del pacto de Metz de 1962: titula al capítulo “El inicuo pacto conciliar entre el Vaticano y el Kremlin”, por el que Tisserant, para que asista como observador al Concilio el Patriarcado de Moscú (funcional al PC), se compromete con el metropolita Nikodin en nombre del Papa a que el Concilio, ya lanzado aunque no iniciado, no condenará al comunismo, cosa que sucedió (ni siquiera lo mencionó). De la Cierva cita varias fuentes, entre ellas Iota Unum. (Pocas páginas después de la Cierva titula un capítulo “La muerte admirable de Juan XXIII”, que me pareció de un sentimentalismo insoportable.)
El boletín del PC francés en enero de 1964 publicó lo siguiente sobre la Iglesia: “Ella misma ha asumido el compromiso con ocasión de su diálogo con la Iglesia ortodoxa rusa, de que en el Concilio no habrá un ataque directo contra el régimen comunista.”

Por tales hechos me parece un despropósito la llamada “canonización” de este papa, quien no tenía derecho a equivocarse en una cosa tan gruesa, lo que lleva a pensar que algo había detrás. No pueden proponer como ejemplo de vida a un político tan deleznable, que en los hechos anuló la condena al comunismo de Pío XII.

Atentamente

El Aprendiz II







Anónimo dijo...

Reflexionando un poco, y entrando en el debate, podemos decir que alguien escribe muy bien (ej MM, Kaiser, o Maciel) pero puede ser un perfecto Judas, ya sea jugando para el sionismo, masones o un pedófilo.
Recordemos que, Judas predicaba a Jesús, era Obispo, y realizaba milagros, además tenía favoritismo con los pobres.

Caminante solitario

Anónimo dijo...

Esa acusación de Michel Jones sobre el papel de Malachi Martin como doble agente al servicio de la B'nai Brith, más que acusación es una defensa. En todo caso explica por qué lo expulsaron y desacreditaron. Fue secretario del cardenal Bea, experto ecumenista, quien se ocupaba precisamente, y preferencialmente, de las relaciones de la Iglesia católica con el judaísmo. Por algo Malachi habrá sido secretario de tamaño cardenal; una primera fase de adhesión y compromiso, digamos. Y por algo habrá caído luego en desgracia: una segunda fase de revelación, descubrimiento y fuga, y declarado compromiso inverso, al punto de trasladar mucha de esa información a sus novelas. En cuanto a su vida moral, si es cierta la acusación, es asunto suyo con Dios, como lo fue de Lope de Vega por ejemplo. ¿El documental? Un panfleto que busca dejarlo en offside, no me parece relevante. El libro de Kaiser, lo mismo. Por muchos datos ciertos que incluya, se refieren a su vida moral personal, que es cosa, repito, entre él y Dios. Vale para Martin lo que expresa el comentarista para Kaiser: si es verdad lo que dice (en sus novelas) y si encima dice bien la verdad, ¿queda esa verdad deslegitimada por las revelaciones y chusmeríos sobre su vida personal? Pues no. A nosotros nos hizo un buen servicio.

Anónimo dijo...

MM es un personaje bastante estrambótico, pero destruírlo y llamarlo "perverso, mentiroso y lujurioso" en base a las afirmaciones del tal Kaiser me parece injusto. Especialmente porque él denunció cosas que no se podían creer en su día y que luego fueron penosamente expuestas, como lo de los curas pedófilos formando redes.
Por otro lado, hay un viejo sacerdote jesuita (de los pocos buenos y de los muy conocidos) que lo trató y que me dijo que a MM lo habían difamado, y que para el final de su vida él vivía en buen orden.
Bouyer también le pega duro, a él y a Michel de St Pierre. Pero Bouyer también es responsable de muchas cosas y si le aparece un Kaiser no faltará quien lo acuse de cosas tremendas.
En fin. Muy duro el artículo, aunque interesante.

Falstaff dijo...

Me parece impecable el comentario de Eck sobre la famosa ingenuidad de Juan XXIII. Personalmente, no me encaja esa supuesta ingenuidad con el afán de convocar un concilio de forma tan precipitada y sin objetivo claramente definido.

Y como desde entonces todo es confuso y sospechoso, se llega a la situación de tener dos Papas: uno supuestamente ejerciente y otro supuestamente retirado. Pero el segundo, Benedicto, ha dicho que renunció al EJERCICIO del ministerio petrino, pero no al mismo como tal que considera para toda la vida. Y mientras, Francisco presume no de ser Papa sino de Obispo de Roma. Sólo puede haber un papado y un Papa, no dos papados, ni un papado dividido en dos personas. Si ahora se desvela que ya con Juan Pablo II se intentó forzar su retirada, el asunto se esclarece algo a la vez que se muestra más confuso.

Desde el Vaticano II cada día apesta más todo a gato encerrado, a ambigüedad y forzada confusión.

Falstaff dijo...

Por cierto, que sobre el célebre secreto de Fátima, José María Zavala ha publicado recientemente un libro que desmiente la versión oficial sobre el mismo. Según una carta que, afirman los calígrafos, tiene la misma letra que otros textos escritos por Sor Lucía, ésta vio "a un hombre que identificó como el Papa, pero que no era realmente un Santo Padre porque tenía los ojos del Demonio" (cito de memoria).

El Enemigo lleva mucho tiempo tomando posiciones en Roma y ha encontrado campo abonado en la ingenuidad -real o fingida- de muchos católicos.

Anónimo dijo...

Off-topic,
parece ser que las humillaciones para la Orden de Malta no tienen fin: ahora el Papa les ordenó que a la audiencia con él se presentaran sin sus uniformes. Y por supuesto, cumplieron. Es asombrosa la capacidad que tiene la gente de aguantar humillaciones caprichosas sin responder. Al final, está resultando que los católicos somos una panda de cobardes (bajo la excusa de la ‘obediencia’, claro):
La Orden de Malta de civil

Anónimo dijo...

Tanto Malachi Martin como Kaiser son gente muy extraña.
Con quienes se aproximan a estos temas llenos de tinieblas, tramas secretas y conspiraciones, pasa como con los psiquiatras, terminan asimilándose a su objeto. Que las hay, las hay !!
Pero leídas con serenidad y sana distancia, resulta siempre muy difícil identificar el fino límite entre la realidad y la irrealidad. Con mayor razón cuando los mismos relatores juegan con ese limite y los cruzan frecuentemente.

Anónimo dijo...

Off-topic.
quiero compartir una entrevista algo larga (una hora), que Mark Steyn le hizo al intelectual inglés Douglas Murray (autor de 'The strange death of Europe'). Me parece que no tiene ni un minuto de desperdicio. Narra con crudeza la situación que Europa está viviendo con el Islam. Y además pone en evidencia el callejón sin salida en el que se encuentran personas como Murray -personas honestas, que entienden muy claramente lo que está ocurriendo- pero que no saben cómo se sale de esto. Murray -ateo y homosexual declarado- llega a hablar bien de Benedicto XVI (a Francisco ni lo nombra) y a proponer -si le entendí bien- un ‘retorno’ a una suerte de 'cristianismo cultural' sin su faz sobrenatural (lo cual no funcionaría, por supuesto). Lo que más me asombra es que personas como este Murray -claramente preocupadas y honestas- no puedan siquiera considerar su conversión al cristianismo. No puedan siquiera considerar creer en Dios. Este fenómeno tan extraño me ha hecho pensar en las palabras del Profeta Isaías en su Capítulo 55, versículo 6: '¡Busquen al Señor mientras se deja encontrar, llámenlo mientras está cerca!'. No vaya a ser cosa que -al Occidente en general y a Europa en particular- se nos esté pasando el momento en que el Señor estaba cerca, y que ahora hasta comience a estarnos vedada -como sociedades- la posibilidad de conversión.
The strange death of Europe

Carlos Dufour dijo...

Y que pasaría, me pregunto, si la Iglesia se extinguiera gradualmente como una flor que se marchita, sin demasiado aparato de Spielberg, ni 666 ni prodigios, es decir, sin pena ni gloria?

Anónimo dijo...

Aca está la reseña en castellano de The strange death of Europe:
http://infocatolica.com/blog/notelacuenten.php/1706151248-leido-para-ud-la-extrana-muer

Anónimo dijo...

Que Martin y Kaiser se desacrediten mutuamente, indica que ambos tienen mucho que ocultar. Martin escribía muy bien y lo que nos relató es coherente con lo que ha ido desentrañándose tras su muerte. Que los hechos pueden estar recubiertos de un barniz de cuento irlandés, me parece tan evidente como que Kaiser selecciona los testimonios para generar dudas y autojustificarse.

Lo que es evidente es lo que actualmente vivimos y que partió de lo que Martin y Kaiser relatan. Cada uno de ellos ilumina la parte de la historia que mejor puede mostrar y lo hacen de forma concluyente. ¿Qué vivimos hoy? El castigo de Dios por una Iglesia institucional corrupta hasta la médula. Por ello, las profecías de Fátima resultan tan reveladoras. Por ello se comprende que el Vaticano las intente minimizar y difuminar lo mejor que puede. La visita del Papa Francisco a Fátima evidencia que temen que nos demos cuenta de lo vivimos y sigamos esperando a ver si la cosa se arregla con los próximos Papas. La Esperanza es Cristo no la elección de un Papa u otro. Quizás esta sea la gran moraleja que podemos sacar de todo esto. Miremos lo que pasa en la Iglesia y no nos harán falta Malachis o Blairs que nos vendan sus historias.

Jim Osorio

Anónimo dijo...

Para Off-topic, mensaje de las 23,31: Dice Lo que más me asombra es que personas como este Murray -claramente preocupadas y honestas- no puedan siquiera considerar su conversión al cristianismo. No puedan siquiera considerar creer en Dios. Dice dos veces que las personas como Murray (ateo y homosexual declarado) son "honestas", además de preocupadas. No entiendo cómo un homosexual que hace ostentación de su desviación, pueda ser llamado "honesto". ¿Qué será la honestidad para estas personas? Por otra parte, el conocimiento de la existencia de Dios es posible desde la razón natural, al menos en sus rudimentos y dependiendo (¡justamente!) del grado de honestidad intelectual y de rectitud moral. Francamente me ha desconcertado este comentario y más todavía la recomendación de leerlo, como no sea que se declare admirable la visión de las cosas que tiene un perdulario, precisamente por serlo. Athanasius.

Anónimo dijo...

Athanasius,
usted está diciendo que todo ateo es intelectualmente deshonesto. Y que toda persona que no logre controlar algún vicio que la hiere (un alcohólico, un jugador, un sodomita), es automáticamente deshonesto. No me parece que deba ser así. Y menos aún en el Occidente actual, del cual hace mucho que ha desaparecido no digamos ya toda educación cristiana seria, sino el mismísimo respeto por la Ley Natural.
Yo no he leído a Murray (y por lo mismo mal puedo recomendar leerlo). Pero escuchando algunas entrevistas que le han hecho, me da la impresión de ser una persona que -hundida como está en las brumas del ateísmo y del pecado- sospecha que existe una Verdad, y trata de acercarse a ella a los manotazos (pero el asunto, en definitiva, se le escapa, porque por educación, cultura, o inmoralidad, tiene cerrado el acceso al Absoluto).
A mi Murray me resulta muy interesante como encarnación de una Europa post-cristiana que no quiere resignarse a morir, pero que no logra entender cuál es la raíz de la enfermedad que la está destruyendo.

Anónimo dijo...

Comentario anónimo 0,36: Usted está diciendo... que toda persona que no logre controlar algún vicio que la hiere (un alcohólico, un jugador, un sodomita), es automáticamente deshonesto... Y sí, es así. Es un principio eminente de la Moral católica que Dios no permite que nadie sea tentado más allá de sus fuerzas (1Corintios 10:13). De manera que quien "no logra controlar" sus vicios y hasta hace aspaviento de esa condición se podría decir, en efecto, que es deshonesto. Comprenda que no es mi intención juzgarlo de ninguna forma, sino atenerme a los datos puramente objetivos; pero de allí a recomendar su lectura... Athanasius.

Anónimo dijo...

Athanasius,
también San Pablo, en Romanos 7, dijo:
15 Y ni siquiera entiendo lo que hago, porque no hago lo que quiero sino lo que aborrezco.
16 Pero si hago lo que no quiero, con eso reconozco que la Ley es buena.
17 Pero entonces, no soy yo quien hace eso, sino el pecado que reside en mí,
18 porque sé que nada bueno hay en mí, es decir, en mi carne. En efecto, el deseo de hacer el bien está a mi alcance, pero no el realizarlo.
19 Y así, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero.

Pero yo no voy a concluir de lo anterior que San Pablo fuera deshonesto. O que sus Cartas sean lectura poco segura.

Hermenegildo dijo...

"Juan Pablo II que, tal como le achacan sus detractores, efectivamente impidió la aplicación de las medidas más dañinas y extremas del Concilio".

Como decía Benedicto XVI, no confundamos el "Concilio de los padres" con el "Concilio de los periodistas". Las únicas medidas del Concilio que tienen fuerza de tal y carácter vinculante son las recogidas en los documentos conciliares, que Juan Pablo II se esforzó en aplicar. Lo que no esté recogido en dichos documentos, simplemente no existe.

Anónimo dijo...

Estimado comentarista de las 13,56: San Pablo no era deshonesto ni menos aún su lectura poco segura; en todo caso, Ud. debería tomar un texto neotestamentario comentado -pongamos, por Mons. Juan Straubinger- como indispensable auxilio. Los textos que Ud. cita los refiere el Apóstol a la ley antigua, sin la Gracia traída por N. Señor Jesucristo: la tesis central paulina es que la ley antigua impone el deber y la prohibición, es decir el delito, pero no da por sí misma, no conlleva, la fuerza para cumplirla; por lo tanto, la ley se vuelve pura acusación y ocasión de perdición y la debilidad humana, herida por el pecado original, hace el resto. Para ahorrarle un paso, le transcribo el comentario de Straubinger a esos versículos, que le sugiero leer y que es común a todos los comentaristas: «(versículo)14 ss. Como hombre espiritual va a describir el Apóstol la disensión entre el espíritu y la carne, y el poder del pecado en el hombre sometido a la Ley y aun no renovado por la gracia de la Redención. Véase el remedio en v. 24 y nota.» Y poco más adelante (VIII, 2) dice el de Tarso: «Porque la Ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha liberado de la ley del pecado, y de la muerte». Este discurso paulino es conocido como el "tratado de la ley". Supongo que le quedará claro que en San Pablo no hay contradicción alguna y que no será recompensado por el éxito quien se dedique a buscarla. Cordialmente suyo, en el día de San Pedro y San Pablo, Athanasius.

Anónimo dijo...

Athanasius,
la exégesis que usted trae de ese texto, por más vueltas que se le den, no puede querer decir que la carne luego del Bautismo queda bajo nuestro absoluto dominio y que quedamos libres de todo vicio y pecado, porque eso no es así. Eso lo perdimos con la expulsión del Paraíso.
Pero supongamos que las cosas fueran como esa exégesis parece entenderlo. Entonces su razonamiento seguiría implicando que Pablo de Tarso, antes de su conversión en el camino de Damasco -al estar sometido a la Ley, y por tanto a la carne- era un hombre 'deshonesto'. Y yo, personalmente, no creo que haya sido el caso. Creo que era una persona honesta que buscaba la Verdad (con todos los errores del caso. Como, por ejemplo, aprobar -aparentemente- el asesinato de San Esteban). Y por su honestidad en la búsqueda de la Verdad fue recompensado con la conversión. Porque buscaba. Deshonesto podrá haber sido Herodes, quien no parece que buscara otra cosa que pasarla bien. Y por eso Cristo a Herodes le dedicó silencio e indiferencia.
Sigo sin compartir su premisa de que toda persona que cae reiteradamente en el pecado -o aún que todo no creyente- sea, necesariamente, deshonesto. (De hecho, los Evangelios traen muchos ejemplos de pecadores que buscan a Cristo, y lo encuentran. ¿Eran deshonestos en esa búsqueda, por ser pecadores?).

Anónimo dijo...

Estimado de las 20,07: Una cosa es caer reiteradamente en el pecado y arrepentirse, y otra bien diferente hacer ostentación de nuestro pecado. Lo primero es lo recomendado por Nuestro Señor (y obra de la Gracia), lo segundo ... pues ya se imaginará de quién. Desde luego y como ya ha quedado dicho, me he referido siempre al segundo caso y de eso trata la Ley de la Gracia. San Pablo no se anda con vueltas: (ICor, 9,10) "no os engañéis; ni los fornicarios, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, poseerán el Reino de Dios", es claro, si se mantienen impenitentes. La ley antigua condenatoria es clarísima (y válida para todo el género humano como ley natural): "Si alguno se ayuntare con varón, como si fuera mujer, abominación hicieron. Ambos han de ser muertos, sobre ellos será su sangre" (Levítico 20,13) y no soy yo sino el Apóstol quien estudia La Ley en la Carta a los Romanos; no es pues "una exégesis" sino el texto mismo de la Epístola; allí mismo encontrará este principio de solución a su requerimiento: "donde abundó el pecado sobreabundó la gracia", Rom. V, 20. La ley nueva, la de la Caridad, nos permite el arrepentimiento porque, a pesar de la Gracia, aún no estamos exentos de caer por nuestra culpa. "Estad vigilantes", dice N. Señor. No desdeña el Apóstol pues la caída sino la negativa a levantarse. Saulo se arrepintió cuando N. Señor lo emplazó camino a Damasco -eso es honestidad- y fué Pablo el Apóstol; y ante sus reproches, le contesta el Señor: "Te basta mi Gracia". Y recuerde que “Quien te ha creado sin ti, no te salvará sin ti” (San Agustín, Sermón 169, 11, 13), de manera que SIEMPRE es necesario nuestro asentimiento a la Gracia. En todo caso, queda a cargo de sus inquietudes buscar la respuesta completa a sus interrogantes; los que, me parece, exceden las posibilidades de una mera discusión como la presente. Y todo lo que he dicho, téngalo como proferido por la burra de Balaam, de quien me considero indigno discípulo. Athanasius.

Anónimo dijo...

Herodes estaba excomulgado por adulterio según la Emmerick, por eso Jesús calló.

Anónimo dijo...

20:07 y sí se cae en la desonestidad fácilmente, que Dios a pesar de eso nos busque para salvarnos es harina de otro costal.

Anónimo dijo...

es Cristo que los busca y no al revés...20:07
que las personas sientan en su alma una especie de ansiedad por la Verdad es porque Dios los busca a ellos para salvarlos antes de que ellos lo busquen a Dios por sí mismos.

Anónimo dijo...

Athanasius,
si usted quiere, Pablo de Tarso hacía ostentación de su pecado: activamente buscaba la ocasión de perseguir y encadenar a los cristianos. Y estaba bajo la vieja Ley. Por tanto -según usted- un hombre deshonesto. Y sin embargo, Dios le concedió a él (y no a tantísimos otros), el privilegio de una aparición.

Anónimo dijo...

Comentarista de las 10,32: Ya que las fuentes sagradas las desprecia o las acomoda Ud., podría recomendarle una visita a Wikipedia; hasta ellos comprenden que la honestidad es el hábito de observar fielmente las cuatro virtudes cardinales, ser veraz, recatado, razonable y justo. Y eso, una página pagana. Todas sus objeciones ya han sido respondidas. In Dómina se despide: Athanasius.

Anónimo dijo...

Caminante solitario del 25 de junio de 2017, 22:38: ¿Judas era Obispo, y realizaba milagros (y)demás tenía favoritismo con los pobres?
Si es una ironía, no me di cuenta...